Que si

Esta canción me hace pensar en nosotros cada vez que la escucho. No porque hayamos vivido todo lo que dice, sino porque tiene esa energía tan nuestra: esa sensación de que todo empezó sin planearse, pero se sintió bien desde el primer momento. Desde nuestras primeras charlas, todo fue diferente, no hubo silencios incómodos ni intentos forzados por quedar bien, solo dos personas que se encontraron y empezaron a reírse como si se conocieran de toda la vida.
Me gusta cómo la canción habla de esos dos que caminan por ahí, riendo y cantando bajo la lluvia, como si el mundo se hubiera detenido un segundo solo para ellos, siento que podríamos ser esos dos. Porque contigo, hasta las cosas más simples se sienten especiales, las conversaciones que parecen sin importancia, las bromas, los mensajes a cualquier hora, todo tiene un brillo que antes no veía en nada.
Hubo algo en ti desde el principio que me hizo soltar un poco el miedo, yo que siempre pensaba demasiado, que tenía cuidado de no volver a sentir demasiado, terminé riendo contigo sin pensarlo, los sábados empezaron a tener un significado distinto, como si el calendario también supiera que ese día era para ti. Y aunque no fuimos despacio, tampoco se sintió como correr. Simplemente fluyó, sin necesidad de entenderlo.
"Sí, somos esos que van ahí, sin saber a dónde van, pero sabiendo que quieren ir juntos."

Cuando Mon Laferte canta "Sí, son esos que van ahí, caminando y cantando a alguno que otro árbol del bosque", me da risa pensar que tal vez, si alguien nos viera desde fuera, también diría lo mismo, porque tenemos ese tipo de conexión rara, la que no hace falta explicar, esa que parece una locura pero se siente como hogar.
A veces me cuesta poner en palabras lo que siento porque no quiero apresurar nada ni arruinar la calma que hay entre nosotros. Pero si pudiera decirlo sin miedo, diría que sí, que somos esos, los que hace unas semanas atrás prometieron conocerse, que no estaban buscando nada y se encontraron, los que no planeaban sentir tanto, pero lo hacen igual, los que todavía no saben hasta dónde van, pero disfrutan cada paso.
Tal vez eso sea lo más bonito de todo: que sin promesas, sin etiquetas y sin necesidad de entenderlo, todo contigo se siente bien.
Y si alguien me preguntara qué somos, creo que simplemente diría: que sí.